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J.
SORIA
Los accidentes son achacables a múltiples causas. Sin
embargo, se asegura que hasta el 90% se deben al factor
humano, es decir, lo que está en la mano del conductor:
evitar las distracciones como el uso del teléfono
móvil, el sueño, el alcohol. Hasta la ingesta
de ciertos medicamentos provoca hasta el 10 % de los siniestros.
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CAUSA
EL 90% DE LOS ACCIDENTES
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Tras
todo accidente en carretera hay un sinfín de factores,
pero es incuestionable que el conductor tiene la llave
de muchos de ellos. El coche, la carretera, la señalización,
la vigilancia... pero, sobre todo, el factor humano. Lo
que depende de usted.
Si el conductor pudiera dejar de lado las distracciones
mientras conduce, si olvidara el teléfono, si no
sufriera la incidencia de ciertos fármacos o el
sueño/fatiga, entre otros muchos factores que él
puede controlar respeto a las normas,
velocidad, las cifras de accidentalidad, |
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| según
numerosas estudios, serían otras. Algunas investigaciones
aseguran que el factor humano es responsable del 90% de
los siniestros en la carretera. ¿Cómo puede
el conductor mejorar la seguridad vial? Pues controlando,
además de los conocidos efectos del alcohol o la
velocidad, algún aspecto infravalorado por
muchos que pueden llevar al siniestro. Prestando
atención a distracciones causa del 30% de
los siniestros como hablar por teléfono (riesgo
similar a conducir borracho), sintonizar una emisora (a
100 km/h se recorren 80 metros con escaso control), apagar
un cigarrillo... No arriesgando más por llevar
un buen coche la OCDE confirma que los conductores
de coches con ABS arriesgan más.
Siendo consciente de que las enfermedades relacionadas
con el sueño causante de buen número
de accidentes son también un factor de peligrosidad,
como el estrés o depresión McDonall
y Schmit aseguran que el 1% de los accidentes son suicidios.
Eso, sin olvidar la agresividad latente. Incluso una curiosa
investigación de una aseguradora de EE.UU. afirma
que los accidentes son más habituales entre
quienes comen, beben o se hurgan la nariz mientras conducen. |
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La
Frase
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Lo
bueno y lo malo
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| "La
accidentalidad está en manos de quien conduce |
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La
creciente, aunque lenta concienciación de los
conductores sobre su implicación directa en muchos
accidentes. |
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El
uso de los móviles mientras se conduce y el aumento
de la agresividad al volante. |
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La
información sobre los riesgos de ciertos estados
psicofísicos y consumo de ciertos fármacos
para conducir. |
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ANTONIO
GALA (escritor)
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MÓVILES:
LÍNEA DIRECTA AL ACCIDENTE
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| Conducir
y hablar a la vez por el teléfono móvil en
la última década hemos pasado de la no existencia
de móviles a que haya más que fijos es una
escena tan nueva en el panorama de nuestras carreteras como peligrosa.
Su utilización en el coche se va a prohibir. Entre otras
cosas, porque conducir y hablar por teléfono aumenta entre
4 y 9 veces el riesgo de sufrir un accidente, incluso con los
dispositivos de manos libres. Por ejemplo: a una velocidad
de 100 km/h, un coche recorre alrededor de 140 metros mientras
su conductor marca un número de teléfono en su móvil.
Según algunos estudios, su uso interfiere en el manejo
de algunos elementos del vehículo como poner los
intermitentes, girar el volante, utilizar la caja de cambios,
aumenta las distracciones y retrasa nuestra reacción ante
cualquier imprevisto: hasta perdemos la noción de nuestra
situación, se mantiene una velocidad y distancia de seguridad
inadecuadas y no se captan buena parte de las señales. |
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LOS
FÁRMACOS, RIESGO CON RECETA
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| La
relación directa de los fármacos en la accidentalidad
en las carreteras es un fenómeno relativamente reciente.
Cuanto más se estudia el fenómeno, más
incidencia se descubre. Estudios llevados a cabo en los
últimos años confirman que el 10% de los accidentes
podría tener como causa los efectos negativos de
algún fármaco, es decir, maniobras incorrectas
originadas por las reacciones adversas producidas por los
medicamentos. Cifra especialmente preocupante si tenemos
en cuenta que una cuarta parte de la población asegura
que toma medicamentos de forma habitual y que
hay una alta tasa de automedicación,
es decir, sin el preaviso por parte del médico
cuando son fármacos delicados. Somnolencia, alteraciones
en la visión, y del comportamiento, vértigo,
fatiga y mayor tiempo de reacción son algunos de
los efectos de ciertos fármacos que afectan de forma
grave a nuestra capacidad para conducir con
seguridad, sobre todo si los medicamentos se mezclan con
alcohol y otras sustancias. |

Aragüez
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EVITAR
LA FATIGA
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Conducir
requiere estar alerta a la carretera y sus incidencias
de forma permanente. El cansancio y la fatiga son causa
de no pocos accidentes en la carretera: pesadez de
ojos, parpadeo constante, zumbidos en los oídos,
sensación de brazos y pies dormidos y la necesidad
de moverse en el coche son algunos de los síntomas
que nos ponen sobreaviso de que algo no
va bien. La dificultad de mantener la vista en la carretera,
paso previo a las cabezadas, es el momento de dejar
de conducir.
¿Cómo evitarla? Descansando antes de un
viaje largo, dándose un respiro de 15 a 30 minutos
cada 2 ó 3 horas de viaje, aprovechando las paradas
para beber agua o dar un paseíto, e intentando
conducir con una ropa cómoda y a una temperatura
agradable (21 ó 22 grados).
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LA
OPINIÓN
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Subjetivo
viene de sujeto
Luis
del Val
(Escritor)
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| El
automóvil es una máquina casi perfecta, pero
quien la maneja es un ser humano, es decir, una persona
sujeta a emociones y circunstancias. La máquina puede
estar perfectamente revisada, sus conexiones inspeccionadas
con precautoria sensatez, pero quien la conduce y dirige
es un ser que puede estar irritado por una mala noticia,
que ha podido ingerir sustancias que trastornen la atención,
que puede estar preocupado por una noticia que acaba de
recibir por el móvil o que puede distraerse observando
un anuncio o cualquiera de las cosas que percibe desde el
interior del vehículo. La máquina más
previsible no puede prever una acción inadecuada
de quien la maneja. Conducir, al fin y al cabo, es algo
subjetivo, personal. Por eso es fundamental lo que haga
la persona. |
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TRES
PREGUNTAS AL EXPERTO
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SE
SALVARÁN MUCHAS VIDAS

LUIS
MONTORO (*)
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-
¿Qué importancia e incidencia tiene el llamado
factor humano en la accidentalidad?
- Las causas de la accidentalidad y los factores implicados
en ella son un problema de tanta trascendencia en la seguridad
vial que, lógicamente, ha sido un tema muy estudiado
en todas las épocas y países. De los numerosos
estudios realizados al respecto y de las opiniones de los
expertos más cualificados se desprende claramente
que el denominado factor humano se encuentra
implicado directa o indirectamente en el 70-90%
de los accidentes de tráfico.
- ¿Cuáles son las principales carencias y
fallos de los conductores?
- No resulta fácil generalizar sobre los fallos de
los conductores, porque pueden variar en función
de factores como la edad o la experiencia. En todo caso,
entre el grupo más importante de fallos humanos que
preceden al accidente se encuentran la distracción,
el alcohol, la fatiga y la velocidad inadecuada. Respecto
de las carencias de los conductores, estarían aquellas
que hacen relación al conocimiento de los factores
de riesgo(como el sueño o la distracción)
al margen del imprescindible conocimiento de la norma y
su cumplimiento.
- A su juicio, ¿cuántos accidentes se evitarían
si los conductores cambiaran sus malos hábitos, si
condujeran sin locuras?
- No es fácil cuantificar lo que cambiaría
la siniestralidad sin malas costumbres ni locuras en la
conducción, pero ciertamente sería un porcentaje
muy significativo. Se salvarían muchas vidas y mucho
dolor humano. Desgraciadamente, hay conductores que no toman
conciencia de que cuando manejan un vehículo con
motor, no sólo nos estamos imponiendo un riesgo a
nosotros mismos, sino, lo que es más grave, lo estamos
imponiendo y compartiendo con los demás ciudadanos.
La sociedad y los poderes públicos deberían
de reaccionar más en estos casos.
* Catedrático de Seguridad Vial. |
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EL
SUEÑO FATAL
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Más
de un millón de españoles con edades entre
30 y 70 años un 7% de la población
tiene problemas de sueño, personas que tienen
un riesgo siete veces superior de sufrir un accidente
de tráfico. Las apneas del sueño son un
proceso que se manifiesta en pequeñas interrupciones
de la respiración que llevan al paciente a despertarse
repetidamente durante la noche, a veces de forma inconsciente,
hasta el punto de que sólo una mínima
parte está en tratamiento para corregirlo. La
somnolencia, según algunas investigaciones, podría
estar detrás de más del 30% de los accidentes.
Algunos especialistas consideran que los conductores
con esta patología que tiene cura
no deberían conducir. Afecta más
a conductores profesionales cambios de turno,
vida sedentaria... y los síntomas son ronquidos,
pausas respiratorias, movimientos corporales excesivos
durante el descanso y cambios de personalidad. El retrato
robot puede ser así: varón, en la
cincuentena, obeso, cuello corto, roncador, con sueño
durante el día... Las consecuencias al volante
están claras: reaccionan tarde, mal... y tienen
todas las papeletas para quedarse dormidos al volante.
Un sueño fatal...
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LA
AGRESIVIDAD VA A MÁS
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| Un
taxista madrileño arrolló este pasado verano
a un policía municipal que, de paisano, le había
llamado la atención por una maniobra incorrecta.
Otro conductor pasó hasta tres veces por encima de
un turista belga, con el que había tenido una discusión,
hasta causarle la muerte. El aumento de este tipo de noticias
en los últimos años confirma la opinión
de los europeos de que cada día somos más
agresivos al volante: en España el 65% de los conductores
opina así. Hay estudios que confirman que estas discusiones
al volante son una de las causas que originan
mayor uso de armas de fuego en muchos países. El
estrés, las prisas, el alcohol, junto a la
impunidad y la fácil huida propician, a juicio
de los expertos, mucha de esta violencia. Una violencia
con una radiografía muy definida: se reacciona peor
ante jóvenes y viejos, peor ante mujeres que hombres,
o frente a personas de peor aspecto, taxistas o coches viejos. |
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J.
Ibáñez
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