Estrategia de Seguridad Vial 2011-2020
Medidas que salvarán vidas
Abril 2011
Conducción acompañada, caminos escolares seguros, cursos de conducción segura para coches y motos, promoción del intercambio y alquiler de sillitas, alcolock para algunos... Son algunas medidas de la nueva estrategia para salvar vidas.
Reducir el número de
fallecidos y heridos
graves en carretera a
lo largo de esta década
es el objetivo de la
Estrategia 2011-2020,
que ya ha recibido el visto bueno
del Consejo Superior de Tráfico y
espera ser aprobada en Consejo de
Ministros. Y es que, aunque se
mantiene el liderazgo político de la
Dirección General de Tráfico
(DGT), el nuevo plan requiere una
estrecha coordinación ministerial y plantea medidas que deberán abordar
las comunidades autónomas y
ayuntamientos, así como otras instituciones
y colectivos.
Los principales ejes de trabajo para
la elaboración de la estrategia
han sido un exhaustivo análisis de
los problemas de la seguridad en España
y en Europa, un modelo de
participación público-privado, social
y territorial, y la aportación de expertos
nacionales e internacionales.
La diagnosis se ha basado en seis
pilares: las directrices europeas, la
evaluación del plan anterior, el diagnóstico
de la situación actual de la
seguridad vial en España, las prioridades
políticas, la consulta de los
agentes sociales público-privados y
las buenas prácticas.
Con el plan anterior (Plan Estratégico
de Seguridad Vial 2005-2008)
se consiguió en 2008 el objetivo de
reducir el 40% el número de fallecidos,
y en 2010 se había superado el
53%. Una de las claves ha sido el
cambio de comportamiento de los usuarios, consiguiéndose unos niveles
de seguridad homologables a los
de los países europeos mejor situados
en aspectos como uso de cinturón
y casco, velocidades medias y
consumo de alcohol.
Asimismo, se han identificado, a
partir de datos de accidentalidad,
un conjunto de problemas que han
permitido identificar los colectivos y
temas claves. Para ello se han analizado
también las políticas de seguridad
vial de otros países y sus resultados,
por lo que la Estrategia pone
el acento en colectivos como niños,
jóvenes, mayores, peatones, ciclistas,
motoristas; y en temas clave como
alcohol, drogas y medicamentos, zona
urbana, furgonetas, carreteras convencionales, desplazamientos in
itinere, transporte de mercancías y
viajeros, velocidad...
- Cero niños fallecidos sin sillita. La
Estrategia plantea que en 2020 no
haya ningún niño que haya fallecido
en un vehículo sin utilizar un sistema
de retención infantil. Se trata de
un objetivo ético para este colectivo,
en el que, en los últimos seis años, se
ha reducido su mortalidad en un
60%. Para ello, se trabajará en proporcionar
caminos escolares seguros,
mejorar el uso de los sistemas
de retención e impulsar la educación
vial.
- Jóvenes más concienciados. Mejorar
la formación y concienciar en
los riesgos de la conducción de los
conductores más jóvenes es otro de los objetivos de la Estrategia para
lograr una reducción del 25% de los
conductores de 18 a 24 años fallecidos
y heridos graves durante los fines
de semana. Precisamente, el 45% de esas muertes se producen en
sábado y domingo, mientras que
para el resto es del 34%. Aunque este
colectivo es el que más ha reducido
el porcentaje de fallecidos (63%),
sigue teniendo la tasa más alta por
millón de habitantes.
- Mayores: autonomía y seguridad.
Crece el colectivo de mayores de 64
años, y su mortalidad como conductores
(5,1%) es superior a otros
grupos. Se realizará un seguimiento
de sus capacidades para la conducción
y se habilitarán espacios seguros
de movilidad para mayores.
- Reducir los atropellos. Su siniestralidad
ha disminuido en torno al
40% entre 2003 y 2009. No obstante,
se ha reducido un 10% menos
que la media, pasando a suponer un
14,6% de la cifra total de fallecidos,
al 17,3% en 2009. Entre otras actuaciones
sobre este colectivo, se pretende
promover los desplazamientos
a pie como modo de movilidad eficiente
y proporcionar espacios seguros
para los peatones.
- Movilidad segura en las ciudades.
Para conseguir una movilidad segura
de los usuarios más vulnerables
en las ciudades, se adaptarán las
normas a las nuevas necesidades del
ámbito urbano y los ayuntamientos
proporcionarán espacios y entornos
públicos seguros.
- Más ciclistas sin que aumente su
tasa de mortalidad. Para proporcionar
un desplazamiento seguro de estos
usuarios, teniendo en cuenta que
habrá un millón más de usuarios en
la próxima década, se promoverán
los desplazamientos en bicicleta como
modo de movilidad eficiente, se
mejorará la capacitación y actitudes
de los ciclistas, y se les proporcionarán
espacios seguros.
- Motoristas: menos muertos. En los
últimos seis años se han incrementado
un 19% los fallecimientos de los
usuarios de motocicletas, aunque
desde 2007 se ha producido un cambio
de tendencia que se debe mantener.
Algunas de las medidas que se
pondrán en marcha serán lograr
comportamientos más seguros e incrementar
la seguridad que ofrecen
las carreteras a los motoristas.
- Carreteras convencionales que ayuden.
En estas vías se registran casi el
36% de los accidentes con víctimas
(2009), pero el 60% de los fallecidos.
La realidad es que intersecciones e
incorporaciones se encuentran al
mismo nivel, los trazados son antiguos
y hay muchos tramos montañosos.
Para rebajar la siniestralidad, se
incorporarán diseños con medidas
de bajo coste y alta efectividad y se
incrementará la vigilancia.
- Empresas y cultura de seguridad
vial. En 2009, más del 71% de los accidentes
laborales con víctimas se
produjeron al ir y volver del trabajo
o durante el mismo, con 170 fallecidos.
Para reducirlos, se trabajará para
lograr una intervención activa de
las empresas en los accidentes tráfico, y mejorar el conocimiento sobre
este tipo de accidentes; además se
mejorará la capacitación y habilidad
de los conductores profesionales.
- Bajar del 1% la alcoholemia. La
tasa de positivos se ha reducido, situándose
en 1,8% en los controles
preventivos frente al 4,2% en 2003.
Además, los fallecidos que habían
consumido alcohol han pasado del
35% en 2003 al 30% en 2009. Reducir
al máximo la conducción bajo
los efectos del alcohol es un gran reto
para esta década, para lo que se
desarrollarán acciones preventivas y
de control del consumo al volante
de alcohol y otras drogas.
- Velocidad: reducir los excesos. El
14 y 18% de los accidentes mortales
en autopista y autovía son, respectivamente,
por exceso de velocidad.
Se pretende reducir el 50% de los
excesos de más de 20 km/h, ya que
está demostrado científicamente
que una reducción del 5% supone
una disminución del 20% de los accidentes
mortales y del 10% en los
accidentes con heridos.
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