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Efectividad de los pretensores y limitadores de esfuerzo en el cinturón de seguridad.

La relativa novedad de la introducción de estos sistemas en los vehículos y la dificultad de tener acceso en un mismo a registro a los datos de colisión de un vehículo y el equipamiento del que disponía en detalle, hace que los estudios de efectividad de los pretensores y limitadores de esfuerzo (utilizando datos de colisiones reales) sean más complejos y por lo tanto más escasos que en el caso de la utilización del cinturón de seguridad. La tabla ofrecida a continuación procede de un estudio basado en el sistema americano FARS que incluye el censo de colisiones mortales en Estados Unidos (Kahane, 2013).

 

Tabla 1. Reducción del riesgo de muerte en función del tipo de colisión y tipo de cinturón de seguridad, en relación con el no uso de cinturón. Turismos. EEUU, base FARS 1986-2011. 

  

 

 

Los resultados anteriores deben interpretarse con prudencia, debido a la ausencia de significación estadística, pero indican tendencias y direcciones en las que el uso de pretensores y limitadores de esfuerzo podrían ser beneficiosos en la protección de los ocupantes. 

 

Los aumentos en el caso de los impactos laterales (lado golpeado) son atribuidos a la imposibilidad del cinturón de seguridad de mitigar los contactos entre el ocupante y la estructura del vehículo cuando el impacto ocurre en el lado del ocupante considerado. En cualquier caso, estos efectos no serían estadísticamente significativos, lo que se atribuye en el estudio al número limitado de casos disponibles para hacer el análisis en este tipo de colisiones. De forma similar, los resultados para los impactos laterales en el lado contrario al impacto, aunque indican un efecto protector del cinturón de seguridad y de la incorporación de pretensores y limitadores de esfuerzo, tampoco serían estadísticamente significativos.

 

Si bien el estudio anterior utilizaba datos de campo para evaluar la efectividad de estos sistemas y es por ello que el propio método resultaba limitado debido a la dificultad de recabar información fidedigna sobre el tipo de sistema que incorpora cada vehículo, existe un gran número de estudios de laboratorio que han evaluado el efecto de usar pretensores o limitadores de esfuerzo en muñecos antropomórficos de ensayo (o más comúnmente conocidos como dummies), en voluntarios humanos e incluso en impactos simulados con cadáveres humanos donados a la ciencia para investigar en estos temas. Sin pretender ser exhaustivo se pueden citar los siguientes: Crandall y cols. (1997), Foret-Bruno y cols. (1998); Forman y cols. (2008, 2009) y Lopez-Valdes y cols. (2009a, 2009b). Todos ellos coinciden en los beneficios para distintos tamaños de ocupantes de la correcta combinación de pretensión y limitación de esfuerzo.  

 

En cuanto al pretensor por separado, existen estudios que han evaluado la efectividad de los pretensores en pruebas de laboratorio o utilizando técnicas de simulación computacional. Por ejemplo, Haland y Nilson (1991) utilizaron de hecho un modelo de simulación para demostrar que la introducción de pretensores reducía el riesgo de submarining de los ocupantes.

 

Un estudio reciente exploró el comportamiento de diversos tamaños de dummies (representando un niño de 3 años, un niño de 6 años, una mujer adulta y un varón adulto) cuando el cinturón de seguridad de las plazas traseras incorporaba un pretensor.  En el caso de los adultos, el pretensor siempre resultó beneficioso para el ocupante y en el caso de los niños también era recomendable, aunque limitando el máximo valor de fuerza producida durante el pretensado (Bohman y Frediksson, 2014).