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Fundamento físico del sistema de control de la estabilidad.

Cuando un vehículo circula por una curva o realiza un giro o maniobra, aparece una fuerza centrífuga que debe ser contrarrestada por los neumáticos. Las condiciones de funcionamiento de los neumáticos delanteros y traseros no tienen por qué ser las mismas.

 

En primer lugar, porque la fuerza centrífuga puede no repartirse de manera equitativa entre los dos ejes; el reparto del peso del vehículo o la rigidez de las suspensiones delantera y trasera influyen sobre la proporción de la fuerza centrífuga que deben contrarrestar los neumáticos de cada eje.

 

En segundo lugar, las características de los neumáticos pueden no ser iguales; unos neumáticos con mayor rigidez tienen mayor capacidad para mantener la trayectoria ante una misma fuerza lateral.

 

Teniendo en cuenta lo anterior, podemos definir los siguientes tipos de comportamiento direccional:

• Subvirador: el vehículo tiende a seguir una trayectoria demasiado abierta. Esto es debido a que los neumáticos del eje delantero deben soportar mayor fuerza lateral o tienen menor rigidez para hacerlo.

• Sobrevirador: el vehículo tiende a seguir una trayectoria demasiado cerrada. Esto es debido a que los neumáticos del eje trasero deben soportar mayor fuerza lateral o tienen menor rigidez para hacerlo.

• Neutro: los neumáticos de los dos ejes funcionan en condiciones similares.

 

Un comportamiento ligeramente subvirador o sobrevirador, en condiciones normales de circulación por curva, puede ser corregido por el conductor actuando sobre el volante.

 

Los turismos de calle están en general diseñados para tener, en una mayoría de situaciones, un comportamiento neutro o ligeramente subvirador. Es el comportamiento excesivamente subvirador o sobrevirador el que puede comprometer la trayectoria del vehículo.

 

En el límite, el comportamiento subvirador deriva en la pérdida de adherencia del eje delantero; el vehículo seguirá una trayectoria recta, independientemente del movimiento del volante. El comportamiento sobrevirador deriva en la pérdida de adherencia del eje trasero; el vehículo hará un trompo.