Conducir bajo los efectos de drogas psicoactivas distintas del alcohol provoca demasiadas muertes y lesiones graves en las carreteras europeas. Tanto las drogas ilícitas como las lícitas pueden alterar el estado psicológico del conductor y afectar su rendimiento al volante. El uso simultáneo de varias drogas, o junto con alcohol, aumenta aún más el riesgo de colisión.
En estos momentos, en toda Europa se están desarrollando e implementando nuevas formas de combatir la conducción bajo los efectos de las drogas. Nuevas estrategias de aplicación y tecnologías de detección mejoradas, combinadas con sanciones más eficaces y cursos de rehabilitación, están ayudando a crear un enfoque más integral.
