Todo empezó con un viaje a Reino Unido del director general de Tráfico, Pere Navarro, en el que le llamó la atención la numerosa presencia de vehículos históricos en los parkings y las carreteras. En aquel momento en las islas británicas había registrados un millón y medio de estos coches y en nuestro país apenas 48.000.“Comenzó entonces un debate en la Dirección General de Tráfico sobre por qué había una cifra tan baja. Llegamos a la conclusión de que el problema era el Reglamento vigente, de casi 30 años de antigüedad, que conllevaba que el registro de este tipo de vehículos se hiciera a través de un proceso largo, farragoso, complicado y caro. Era el momento de hacer un grupo de trabajo y colaborar con la sociedad civil para poner una solución”, explica el director general, Pere Navarro.
Raúl Aranda, presidente de la Federación Española del Vehículo Antiguo (FEVA) forma parte de esa sociedad civil que colaboró con la DGT y cuyo esfuerzo culminó con la entrada en vigor el 1 de octubre de 2024 del Real Decreto 892/2024: un nuevo reglamento para los vehículos de más de 30 años. “Esta norma es la constatación de que cuando la sociedad se pone en sintonía con la Administración, se pueden hacer cosas muy positivas para todos. Conozco la mayor parte de las reglamentaciones europeas y creo que no se podría haber hecho mejor”, asegura Raúl Aranda.
Las cifras apoyan ese entusiasmo. Que el nuevo procedimiento sea más eficaz y menos complicado ha logrado que las previsiones iniciales de la DGT de llegar a los 120.000 vehículos durante el primer año de aplicación se hayan superado con creces.




