'DECLARACIÓN DE MADRID’
Pese a las diferencias en la distribución de competencias y los retos específicos de cada país, la declaración aprobada este viernes sostiene que es posible acordar unos principios comunes. Para ello, apuesta por reforzar las agencias nacionales de tránsito y seguridad vial y reconoce el papel clave del Programa Iberoamericano de Seguridad Vial/OISEVI como principal red de cooperación entre las autoridades responsables de esta materia.
La hoja de ruta queda definida en el Marco Estratégico Iberoamericano de Movilidad Segura 2030, aprobado también estos días en la Asamblea del OISEVI, que identifica prioridades y establece un horizonte común para la segunda mitad de esta década. En esta línea, la propia declaración hace hincapié en los beneficios que la armonización progresiva de normas básicas y de permisos de conducción puede aportar a la protección y la movilidad de las personas, y abre el camino hacia la convergencia.
De hecho, uno de los puntos más relevantes es el encargo al Programa Iberoamericano de Seguridad Vial/OISEVI para que elabore, en el plazo de dos meses, un marco legislativo y normativo que permita armonizar tanto las licencias de conducción como las normas asociadas a los principales factores de riesgo para la siniestralidad vial: velocidad, sistemas de protección, consumo de alcohol y distracciones asociadas al uso del teléfono móvil. Esta propuesta será sometida a consideración en la Cumbre Iberoamericana de noviembre.
Los avances en este proyecto colectivo tienen como objetivo impulsar un espacio común de seguridad vial y de movilidad de personas y mercancías. Además, según recoge la Declaración, deben servir para facilitar la toma de decisiones y favorecer la aceptación social y el cumplimiento de las normas.
ÍNDICE IBEROAMERICANO DE MOVILIDAD SEGURA
El acuerdo también da la bienvenida al nuevo Índice Iberoamericano de Movilidad Segura (IMSS), impulsado por la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), la FICVI, Fundación Mapfre y cerca de una veintena de organizaciones de la sociedad civil de la región, en colaboración con el propio OISEVI.