Los sistemas de conducción en los vehículos son tecnologías cada vez más frecuentes, como los que prestan asistencia avanzada (ADAS) y los que toman el control completo del vehículo (ADS). Son un elemento clave para la mejora de la seguridad vial y de la movilidad a medio plazo, ya que permiten un mayor confort en la conducción y contribuyen significativamente a mitigar incidentes, siniestros viales y a minimizar lesiones.
La Comisión Europea ha destacado que el desarrollo de medidas relacionadas con la seguridad activa de los vehículos (principalmente las que tienen capacidad para evitar siniestros viales), desempeñará un papel considerable para la seguridad vial a medio o largo plazo, principalmente en relación con los ocupantes de vehículos y los usuarios vulnerables de la vía.

