Vehículos Condicionalmente Automatizados (nivel SAE 3): mayor confort
En este nivel, el sistema de conducción automatizada del vehículo se encarga de todas las tareas dinámicas de conducción, incluyendo el control longitudinal (aceleración, frenado y mantenimiento de velocidad) y lateral (dirección y mantenimiento de carril), en condiciones específicas y limitadas como pueden ser autopistas o entornos controlados. Sin embargo, el conductor humano debe permanecer atento al entorno, no realizar otras actividades fuera de las concebidas por diseño por el fabricante y estar preparado para intervenir inmediatamente si el sistema lo solicita, por ejemplo, ante cambios en las condiciones operativas o fallos detectados. Esto diferencia al nivel SAE 3 de niveles superiores, donde el sistema puede operar sin supervisión humana en escenarios más amplios.
Estos vehículos incorporan sistemas más avanzados de monitorización de presencia y disponibilidad del conductor, ya que están diseñados para proporcionar una mayor seguridad en escenarios de riesgo controlado, como por ejemplo en condiciones monótonas o estresantes como las retenciones. Sin duda, este es uno de los escenarios principales e iniciales de aplicación de estos sistemas, ya que ayudan a evitar situaciones de estrés en condiciones de circulación a baja velocidad, con paradas y arranques frecuentes, que resultan agotadoras y propensas a errores en el cálculo de distancias. El sistema asume esta tarea, eliminando las colisiones por alcance causadas por la fatiga o la frustración en el atasco.