Vehículos condicionalmente automatizados: ALKS

Los vehículos condicionalmente automatizados permiten que el sistema asuma ciertas funciones de conducción, aunque siempre requieren presencia y supervisión activa de un conductor responsable.

Fecha actualización: 13 mayo 2026

Los vehículos condicionalmente automatizados corresponden al nivel 3 de la clasificación SAE (Society of Automotive Engineers), conocido como "Automatización Condicional", y suponen un paso más hacia la plena automatización.

La circulación de este tipo de vehículos está permitida actualmente conforme a las normas establecidas en la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, siempre que haya un conductor físicamente presente en el vehículo que supervise la circulación del mismo. Además, será será el responsable último del control del vehículo en todo momento y de responder legalmente ante posibles infracciones o incidentes en la vía.

Vehículos Condicionalmente Automatizados (nivel SAE 3): mayor confort

En este nivel, el sistema de conducción automatizada del vehículo se encarga de todas las tareas dinámicas de conducción, incluyendo el control longitudinal (aceleración, frenado y mantenimiento de velocidad) y lateral (dirección y mantenimiento de carril), en condiciones específicas y limitadas como pueden ser autopistas o entornos controlados. Sin embargo, el conductor humano debe permanecer atento al entorno, no realizar otras actividades fuera de las concebidas por diseño por el fabricante y estar preparado para intervenir inmediatamente si el sistema lo solicita, por ejemplo, ante cambios en las condiciones operativas o fallos detectados. Esto diferencia al nivel SAE 3 de niveles superiores, donde el sistema puede operar sin supervisión humana en escenarios más amplios.

Estos vehículos incorporan sistemas más avanzados de monitorización de presencia y disponibilidad del conductor, ya que están diseñados para proporcionar una mayor seguridad en escenarios de riesgo controlado, como por ejemplo en condiciones monótonas o estresantes como las retenciones. Sin duda, este es uno de los escenarios principales e iniciales de aplicación de estos sistemas, ya que ayudan a evitar situaciones de estrés en condiciones de circulación a baja velocidad, con paradas y arranques frecuentes, que resultan agotadoras y propensas a errores en el cálculo de distancias. El sistema asume esta tarea, eliminando las colisiones por alcance causadas por la fatiga o la frustración en el atasco.

El Desafío de la Transición

El principal elemento de seguridad en el nivel SAE 3 no es su capacidad para operar dentro de su entorno operacional de diseño, sino el momento en que debe transferir el control al humano. Los sistemas de nivel SAE 3 deben estar programados para detenerse de forma segura (maniobra de riesgo mínimo) si el conductor no responde a la solicitud, garantizando que el vehículo no se convierta en un obstáculo en la vía.

ALKS: Sistema Automatizado de Mantenimiento de Carril

Dentro de este tipo de vehículos automatizados, la Regulación 157 de Naciones Unidas dispone de los requisitos de homologación del sistema ALKS (Automated Lane Keeping System o Sistema Automatizado de Mantenimiento de Carril), siendo la primera tecnología de conducción que ha sido regulada internacionalmente para la Automatización Condicional (nivel SAE 3).

Estos sistemas pueden activarse en determinadas condiciones en vías en las que está prohibida la circulación de peatones y ciclistas, y en cuyo diseño incluye una separación física del tráfico en sentidos opuestos que evite que el tráfico se interponga en la trayectoria del vehículo.

Este Reglamento limita la velocidad operativa a un máximo de 130 km/h en determinadas condiciones, y es aplicable a vehículos de la categoría M (turismos) y, en algunos casos, de la categoría N. En estos casos, el vehículo incluye un sistema que monitoriza la disponibilidad de intervención del conductor mientras está activado, con el objetivo de garantizar la seguridad de la circulación ya que éste debe poder intervenir en cualquier momento ante una solicitud de intervención emitida por el sistema ALKS del vehículo.

SAE Nivel3. Automatización condicional de la conducción.

¿Qué evita?

  • Controla la dirección, la aceleración y el frenado del vehículo de forma autónoma en determinadas condiciones.
  • Mantiene el vehículo centrado en su carril y adaptado a la velocidad del tráfico.
  • Permite al conductor soltar el volante y no supervisar activamente la conducción.

¿Cómo funciona?

  • Detecta. Cámaras, radar, lidar y algoritmos de IA identifican líneas de carril, obstáculos y vehículos que circulan por delante.
  • Vigila. El conductor puede soltar el volante, pero debe estar disponible para retomar el control si el sistema lo solicita.
  • Guía. Controla la dirección y la velocidad guiando al vehículo.

En muchos países, estos sistemas están autorizados hasta una velocidad máxima de 130 km/h.

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