Durante la jornada se abordaron los principales retos de la logística urbana: la regulación de las Zonas de Bajas Emisiones, la descarbonización del transporte y la digitalización de las operaciones.
Los participantes destacaron la necesidad de una normativa homogénea, la neutralidad tecnológica y la incorporación de soluciones innovadoras que mejoren la eficiencia y la sostenibilidad.
La jornada concluyó subrayando la importancia de la colaboración entre administraciones, empresas y universidad para avanzar hacia una movilidad más segura, competitiva y sostenible.
