Hoy, 1 de julio de 2026, se cumplen 20 años de la entrada en vigor del permiso por puntos en España, una de las medidas más relevantes impulsadas en materia de seguridad vial en las últimas décadas. Su puesta en marcha supuso un cambio de paradigma en la política de la seguridad vial y en la concepción de la responsabilidad al volante, contribuyendo a consolidar una nueva cultura de la conducción basada en la prevención, el cumplimiento de las normas y la corresponsabilidad de los usuarios de las vías.
Dos décadas después, el permiso por puntos ha demostrado ser mucho más que un sistema sancionador, se ha consolidado como un instrumento de gobernanza orientado a modificar de manera sostenida los comportamientos de los conductores. Su eficacia se basa en la combinación de medidas correctivas, acciones formativas y procedimientos administrativos que han favorecido, de forma progresiva, el cambio de los hábitos al volante y han contribuido de forma decisiva a reducir la siniestralidad vial.
En estos 20 años, España se ha situado entre los países europeos de referencia en materia de siniestralidad vial. Este progreso se refleja en la evolución de la tasa de mortalidad, que pasó de 128 fallecidos por millón de habitantes en 2003 — un 25% por encima de la media europea — a 37 en 2024, un 18 por ciento por debajo de dicha medida.
Evolución de fallecidos y heridos graves por siniestro. (2006-2024)


