Para garantizar la seguridad y fluidez de la circulación, la DGT contará con la máxima disponibilidad de sus medios humanos: agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, personal de la Unidad de Medios Aéreos, de los centros de gestión de tráfico y de mantenimiento de equipos e instalación de medidas en carretera, además de servicios de emergencias. En esta labor se emplearán todos los medios técnicos disponibles, como radares fijos y móviles de control de velocidad, helicópteros, drones y cámaras para controlar el uso de móvil y del cinturón de seguridad.
Este despliegue permitirá poner en marcha una serie de actuaciones de regulación, ordenación y vigilancia del tráfico, con el objetivo de gestionar el importante movimiento de vehículos que se producirá durante estos días. Entre las acciones previstas para facilitar la movilidad se encuentra la instalación de carriles adicionales y reversibles en sentido contrario al habitual, siempre que las condiciones de seguridad lo permitan, así como otras medidas de ordenación en los puntos y tramos de mayor intensidad. El dispositivo contempla también itinerarios alternativos para las rutas más saturadas.
Durante la operación se paralizarán las obras que puedan afectar a la circulación, se limitarán las pruebas deportivas y se aplicarán restricciones para determinados vehículos, entre ellos camiones, transportes especiales y vehículos que transporten mercancías peligrosas. Estas limitaciones se aplicarán en los tramos, fechas y horarios establecidos en la resolución de medidas especiales de regulación publicada en el mes de enero.