A comienzos de 2006, los conductores españoles empezamos a recibir información sobre un nuevo sistema de permiso de conducción llamado a revolucionar la seguridad vial en España. Cada conductor recibiría un número inicial de puntos que conservaría o perdería en función de su comportamiento al volante. El reto inicial era explicar en apenas seis meses qué era el nuevo permiso por puntos, cómo funcionaba y cuáles serían sus consecuencias. La novedad principal radicaba en el concepto del crédito limitado al conductor: el permiso de conducir ya no era ‘para siempre’ si el conductor infringía las normas.
Así se explicó el nuevo permiso
Fecha actualización: 24 agosto 2026La implantación del permiso por puntos requirió el mayor despliegue informativo realizado por la DGT hasta la fecha. Aquella estrategia de comunicación consiguió explicar a millones de personas uno de los cambios más importantes en la historia reciente de la seguridad vial.

Una gran campaña de divulgación para una nueva cultura de la responsabilidad al volante.
“Detrás de aquel cambio legislativo hubo una intensa labor de comunicación que, dos décadas después, sigue considerándose una de las campañas más ambiciosas y eficaces desarrolladas por la Dirección General de Tráfico”, aseguran desde el organismo.
Explicar las razones
Así, se diseñó una campaña especial de información en tres partes. La primera se desarrolló durante enero y febrero de 2006, con el objetivo de explicar a la sociedad las razones que justificaban la implantación del permiso por puntos y despertar el interés por el nuevo sistema. Para ello, la DGT puso en marcha distintas acciones en medios de comunicación -como cuñas en las principales emisoras de radio del país- para explicar que España se sumaba a otros países europeos que ya contaban con sistemas similares, destacando la idea de que conducir implicaba “una responsabilidad compartida”.
Al mismo tiempo, en esos primeros meses de 2006 se preparó la infraestructura necesaria para la entrada en vigor del nuevo permiso: se dieron a conocer los centros donde se impartirían los cursos de recuperación de puntos, se formó a cerca de 400 profesores y se elaboraron los materiales didácticos necesarios.
Cómo funcionaba
Si en la primera fase se había explicado el porqué de la medida, durante la segunda -desde marzo hasta mediados de mayo- tocaba aclarar cómo funcionaba. Los medios de comunicación desempeñaron un papel fundamental para difundir los detalles de la nueva normativa durante esas semanas: se publicaron anuncios en prensa, se emitieron publirreportajes en televisión y numerosas entrevistas con responsables de la DGT. Además, se habilitó una línea telefónica gratuita para resolver dudas y se distribuyeron carteles, folletos y material divulgativo en espacios públicos y privados.
Una de las novedades que despertó más interés fue la creación del servicio para consultar el saldo de puntos a través de internet utilizando simplemente el DNI y los datos de expedición del permiso.
La acción más recordada durante esta fase fue quizás el envío postal de información a los hogares españoles de una carta que explicaba qué era el permiso por puntos, qué infracciones restaban, cómo podían recuperarse y qué ocurría en caso de perderlos todos: cerca de 14 millones de conductores la recibieron, acompañada de un folleto bajo el lema “Lo único que cambia es que hay más seguridad”. La campaña se completó con conferencias informativas organizadas en todas las provincias y con material audiovisual destinado a apoyar el trabajo.

Entrada en vigor
La tercera y última etapa de esta gran campaña comenzó el 15 de mayo, mes y medio antes del estreno del nuevo permiso: “El objetivo fundamental fue generar confianza en la medida y reforzar el mensaje de que contribuiría a reducir la siniestralidad vial”, explican fuentes de la DGT.
El lema elegido para esta parte final de la campaña fue “Con el permiso por puntos vamos a conducir mejor”, una frase que apelaba directamente a la responsabilidad individual de cada conductor. Y la campaña giró en torno a tres ideas esenciales: la implicación de todos los usuarios de la vía, las consecuencias de incumplir las normas, incluida la pérdida del permiso de conducir, y el beneficio colectivo de una circulación más segura.
Para hacer llegar estos mensajes, la difusión alcanzó una magnitud inédita. Se emitió un spot de sensibilización en cadenas de televisión nacionales y autonómicas, se realizaron más de 250 inserciones informativas en prensa y se distribuyeron más de 1,4 millones de suplementos especiales en revistas del motor y publicaciones de asociaciones de automovilistas. También se elaboró un vídeo divulgativo de 14 minutos que explicaba de forma didáctica todos los aspectos del nuevo sistema. Como refuerzo, se organizó un concurso radiofónico de ámbito nacional y la campaña tuvo una destacada presencia en internet, donde registró más de 27 millones de impresiones entre junio y julio de 2006.
Cuatro meses después de la entrada en vigor del nuevo permiso por puntos, la DGT lanzó una nueva acción comunicativa recordatoria con cuñas radiofónicas, inserciones gráficas en periódicos y revistas y un spot con el mensaje “No perder puntos es cuestión de vida o muerte”.
En total, toda esta amplia campaña informativa contó con un presupuesto de 5 millones de euros y fue creada y desarrollada por la agencia de publicidad TBWA.
-
Ver reportaje completo en revista interactiva