Con puntos hacia la Visión Cero

Fecha actualización: 24 agosto 2026

Durante la vigencia del permiso por puntos hemos comprobado su efectividad. Su concepción como un instrumento flexible le permite adaptarse a los retos de los nuevos modos de desplazamiento o la integración europea, y seguir siendo una herramienta válida para el futuro.

La flexibilidad del sistema permite adaptarlo a las situaciones futuras.

Después de 20 años, el esquema de penalización de determinadas infracciones viales con la pérdida de puntos se ha ganado un puesto entre las medidas de la estrategia de seguridad vial para los años 2030-2050. Después de haber contribuido de forma esencial a la reducción de más de un 50 % la mortalidad y la lesividad viales desde su implantación en 2006 (de 4.104 fallecidos en ese año a 1.785 en 2024), es el momento de que siga evolucionando conforme lo hace la movilidad y la normativa que la regula.

En este sentido, en la actualidad, después de 72.186.575 puntos perdidos en más de 20 millones de sanciones a lo largo de 20 años, el sistema debe acoplarse a los cambios que se prevén en la regulación, como ha sucedido desde su entrada en vigor. Ahora las reformas estarán enfocadas al posible endurecimiento ante la reincidencia o a las propuestas para aumentar las sanciones de infracciones como el exceso de velocidad, el uso del móvil al volante o no hacer uso de los cinturones de seguridad.

 

En los primeros cinco años de vigencia del carné por puntos, el número de fallecidos y de heridos graves había descendido ya a menos del 50%. Exceptuando los años afectados por la pandemia del Covid, 2013 fue el año con menos fallecidos de la serie y 2015 registró el menor número de heridos hospitalizados.

En el horizonte

Las variaciones que podrían introducirse en el permiso por puntos respecto a los casos de personas que persisten en adoptar conductas como el uso del móvil al volante o la conducción bajo los efectos del alcohol estarían dirigidas a establecer medidas más severas para este tipo de infractores.

 

El año 2009 fue en el que los conductores españoles perdieron más puntos. Hacía 3 años desde la entrada en vigor del sistema. Hoy las cifras son similares: en 2024 se perdieron 4,5 millones de puntos y casi 30.000 conductores perdieron todo su crédito y con él, la vigencia de su permiso.

Pero la evolución no vendrá sólo del avance normativo. Gracias a las nuevas tecnologías y la digitalización hoy ofrece otras posibilidades de soporte más allá del papel. Así, la aplicación MiDGT permite llevar el permiso en el móvil en formato electrónico y la consulta del saldo de puntos puede realizarse tanto ‘on line’ como a través de esta app puesta en marcha por la DGT.

Además, las experiencias en la digitalización de los datos y los registros de vehículos y conductores permiten también vislumbrar un futuro que incida en la consolidación de un verdadero espacio de seguridad vial europeo. El objetivo es que no haya impunidad ante las infracciones viales cometidas por los conductores en otros países de la UE diferentes a aquel del que proceden, y para ello se cuenta con la posibilidad de compartir datos para iniciar un procedimiento sancionador que refuerza la cooperación entre los países a la hora de identificar a los conductores.

Velocidad 24.410.448
Alcohol 9.286.306
Semáforo en rojo 8.486.956
Teléfono móvil 7.282.425
Cinturón/SRI 6.920.223
Drogas 2.565.702
Stop/Ceda paso/Prioridad paso 2.192.784
Conducción temeraria 1.120.200
Casco 884.389

 

La cuestión es que responder a las exigencias planteadas en la nueva Directiva 2024/3237 es uno de los principales retos a los que se enfrenta el sistema sancionador en la búsqueda de una mayor eficacia, coordinación y justicia, porque el permiso por puntos, más allá de la sanción, busca modificar conductas que permitan desarrollar la conciencia de verdaderos ciudadanos responsables en seguridad vial.

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