Después de 20 años, el esquema de penalización de determinadas infracciones viales con la pérdida de puntos se ha ganado un puesto entre las medidas de la estrategia de seguridad vial para los años 2030-2050. Después de haber contribuido de forma esencial a la reducción de más de un 50 % la mortalidad y la lesividad viales desde su implantación en 2006 (de 4.104 fallecidos en ese año a 1.785 en 2024), es el momento de que siga evolucionando conforme lo hace la movilidad y la normativa que la regula.
En este sentido, en la actualidad, después de 72.186.575 puntos perdidos en más de 20 millones de sanciones a lo largo de 20 años, el sistema debe acoplarse a los cambios que se prevén en la regulación, como ha sucedido desde su entrada en vigor. Ahora las reformas estarán enfocadas al posible endurecimiento ante la reincidencia o a las propuestas para aumentar las sanciones de infracciones como el exceso de velocidad, el uso del móvil al volante o no hacer uso de los cinturones de seguridad.
